¿Quiénes somos?
Comida casera para no olvidar
La Casa del Pozo es un lugar sencillo y cercano, donde buscamos que cada persona que nos visita se sienta cómoda y bien atendida. No pretendemos complicar las cosas: queremos que la experiencia sea natural, agradable y basada en el sabor y la calidad.
La cocina que hacemos es el resultado de muchas decisiones pequeñas, desde elegir un proveedor hasta ajustar una receta según la temporada. Creemos que esa suma de detalles es lo que marca la diferencia y lo que permite que cada plato tenga sentido.
Nuestra historia
Nuestro restaurante 
«Dando un giro a nuestras vidas, emprendimos hace años un nuevo camino, abrimos nuestro restaurante en la casa rural que inauguramos en 1.997
Otro nuevo giro nos llevó a la apertura como restaurante en 2016, con la idea desde el principio fue ofrecer una cocina diferente con productos de proximidad (siempre que se puede), con elaboraciones apoyadas en cocinas viajeras.
Nuestro camino viene marcado sobremanera por la presencia deliberada de productos derivados del caprino, representados en varios platos de la carta, así como en postres.
Valoramos muchísimo el trabajo de quienes de manera casi estoica trabajan en el sector de caprino. No solo porque es un producto diferencial, identitario. También porque a través de la gastronomía se puede luchar contra los incendios. Qué mejor manera que generar demanda de caprino desde el consumo alimentario.
Por otro lado, nuestro frecuente cambio de carta, de la mano de la temporada, nos permite también manejar registros distintos para ofrecer a nuestros clientes versiones distintas de productos locales.»
Por qué hacemos lo que hacemos
Creemos que la comida tradicional en Cáceres no debería ser un lujo, ni una pérdida de tiempo. Por eso elaboramos platos con su máximo sabor
Nuestra filosofía se basa en tres pilares:
Producto local y compromiso con el territorio:
El primer pilar es la apuesta firme por el producto de proximidad y por quienes lo hacen posible. La Casa del Pozo trabaja con productores, ganaderos y agricultores del entorno, valorando su esfuerzo y su papel esencial en la conservación del paisaje y de la economía rural. Esta relación directa con el territorio garantiza ingredientes frescos, honestos y con identidad, que dan sentido a cada plato.
Puesta en valor del sector caprino:
El segundo pilar es la presencia deliberada del caprino como producto identitario. No es solo una elección gastronómica: es una forma de apoyar a un sector que trabaja con constancia y que contribuye a la prevención de incendios y al mantenimiento del medio natural. Incorporar el cabrito y sus derivados en la carta es una manera de generar demanda, proteger un oficio y reivindicar un producto que forma parte de la cultura local.
Evolución constante y cocina de temporada
El tercer pilar es la renovación continua de la carta, siempre ligada al ritmo de la temporada. Esta flexibilidad permite explorar nuevos registros, adaptar técnicas y ofrecer a los clientes propuestas frescas y cambiantes sin perder la esencia del restaurante. La cocina evoluciona, pero siempre desde el respeto al producto y a la tradición, buscando un equilibrio entre creatividad y coherencia.
A lo largo del camino hemos aprendido que la cocina es un acto de amor. Amor por el producto, por la técnica, por la memoria y por quienes se sientan a nuestra mesa. Y ese amor es el que nos impulsa a seguir evolucionando, a seguir creando y a seguir soñando.
Relación con nuestros clientes
En La Casa del Pozo nos enorgullece haber construido una comunidad de clientes que ya no nos ven como un negocio, sino como parte de su rutina. Muchos de ellos han dejado de ser solo clientes para convertirse en amigos.
Nos gusta recomendar, conversar, escuchar lo que más les gusta. Esa confianza solo se gana con tiempo y con honestidad. Y creemos que se nota: nuestras valoraciones en Google y GastroRanking lo dicen todo. No lo decimos nosotros: lo dicen ellos.
LA CASA DEL POZO
Comprometidos con el sabor y con Extremadura
En La Casa del Pozo, cada visita es un viaje por los sabores de siempre, reinterpretados con cariño y técnica. Desde nuestras recetas más emblemáticas hasta las propuestas de temporada, todo está pensado para que te sientas como en casa… pero con un toque especial.
Gracias por confiar en nosotros desde 1997
